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Apendicitis en China

1/5/2015

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Recientemente uno de nuestros clientes viajó a China y tuvo la mala suerte de caer enfermo.

Acudió a un hospital en Shanghai donde le diagnosticaron apendicitis aguda y le operaron por laparoscopia.

La factura total ascendió a la nada despreciable suma de 157.575 Yuanes chinos, que al cambio de hoy son unos 25.400 dólares norteamericanos.

En las imágenes a continuación están las facturas correspondientes:
Factura apendicitis médico
Factura por atención médica
Factura apendicitis hospital
Factura por atención hospitalaria
El seguro de viaje que este cliente tenía contratado solo le proporcionaba cobertura hasta un máximo de 12.000 dólares.

Afortunadamente contaba, a través de nuestra asesoría, con un seguro de salud internacional que, a través de la coordinación de beneficios, le proporcionó cobertura para los 13.400 dólares no cubiertos por el seguro de viaje y además este seguro pagó directamente al hospital en China.

Si no hubiera contado con esta cobertura internacional, aun viajando con un seguro, habría tenido que desembolsar US$ 13.400. La forma perfecta de arruinar un viaje.

A la hora de elegir un seguro de viaje es importante dejarse asesorar para tener claro cuál es la cobertura que proporciona. Muchas personas piensan que tienen suficiente con la cobertura de emergencias en el extranjero que proporciona su seguro de salud nacional o su tarjeta de crédito o contratan cualquier seguro de viaje pensando que son todos iguales y que una cobertura mínima es suficiente.

Los seguros de viaje con los que trabajamos nosotros no tienen límite de cobertura. Permiten viajar al extranjero con absoluta tranquilidad , puedes consultar detalles sobre las coberturas del seguro de viaje.

Pregúntame, estoy aquí para informarte.
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Comprando promesas

16/4/2015

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Comprar seguros de salud
Seth Godin es un empresario estadounidense experto en marketing, autor de numerosos libros y es considerado uno de los más grandes visionarios del mercado actual.

El Sr. Godin ha escrito en su blog que existen dos tipos de compras: compras para reponer y compras para explorar.

Esto es así si hablamos de productos o de servicios que se experimentan (él mismo habla del caso de visitas al masajista), pero no se cumple cuando lo que se está comprando son promesas de que se recibirá un cierto servicio o prestación cuando algo suceda.

Y eso es lo que se compra cuando compramos seguros: promesas. No hay producto físico, evidentemente, y no hay servicio si no se materializa el riesgo que se asegura.

Y muchas veces se nos olvida y tratamos de utilizar para los seguros los mismos criterios de valoración que para otro tipo de servicios o incluso que para bienes físicos, y no funciona.

Por eso es tan importante la figura del asesor que nos ayude a entender lo que estamos comprando y que cuente con la experiencia de saber qué tal cada compañía cumple las promesas a las que se compromete.


PS.- Esta entrada, con algunas matizaciones, ha sido también publicada en mi blog personal con el título Comprar bienes, servicios o incertidumbres. 
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10 consejos para presentar un reclamo

13/4/2015

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Cuando llega el momento de hacer uso de nuestro seguro internacional de gastos médicos es cuando realmente estamos poniendo a prueba el producto por el que hemos estado pagando.

El seguro de salud es en esencia un producto financiero pro el que la aseguradora hace frente a los gastos médicos del asegurado. En unas ocasiones lo hace pagando directamente al proveedor de servicios médicos, y en otros reembolsando al asegurado los gastos que éste ha desembolsado.

Para que se dé el pago directo, es necesario que se produzca la notificación a la aseguradora y que ésta haya enviado la Carta de Garantía correspondiente.

Hoy vamos a repasar cómo podemos presentar correctamente los gastos que ya hemos pagado. El realizar el proceso de presentación del reclamo correctamente puede suponer una gran diferencia tanto en el tiempo de respuesta de la aseguradora, como en la cuantía del reembolso que se reciba.

Para ello vamos a repasar paso a paso nuestros consejos para la presentación de un reclamo:

1.- Conocer los requisitos de la compañía.

Parece una obviedad, lo reconozco, pero lo cierto es que cada compañía es un mundo y lo que para una es un requisito esencial para otra es irrelevante, y viceversa.



Habla con tu asesor de seguros, revisa la página web de la aseguradora, consulta los documentos que recibiste al contratar la póliza, y antes de enviar nada a la compañía, asegúrate de que conoces los procedimientos.


Esto no solo te ayudará a recibir el pago antes, sino que te ayudará a conocer tu plan y las coberturas que te ofrece.

2.- Obtener la última versión de los formularios de reclamo.

La mayor parte de las compañías exigen que se rellene un formulario con datos básicos y en el que se relacionen las facturas y recibos que se presentan para reclamar. No todas lo hacen, pero sí la mayoría.

Hay compañías muy estrictas que exigen que el formulario que se presente sea la última versión, y rechazan los reclamos presentados en versiones anteriores. No es un motivo grave de rechazo, pero puede retrasar el proceso.

3.- Recopilar facturas y recibos originales.

Para poder reclamar los gastos en los que hemos incurrido y que deben estar cubiertos por nuestro seguro, es importante presentar siempre originales de documentos que cumplan con las formalidades legales de cada país.

Las compañías no solo los exigen por sus propios procedimientos, sino porque ellas también deben ser capaces de acreditar que pagaron gastos médicos soportados por documentos formales y originales.

4.- Verificar las fechas de las facturas.

Muchos planes de seguro establecen un límite a la antigüedad de las facturas que van a compensar. Pueden ser tres meses, seis o doce, pero normalmente hay un límite. Es importante presentar el reclamo antes de que los recibos se pasen de fecha, ya que de otra forma lo más probable es que nos los rechacen.

5.- Agrupar las facturas por diagnósticos.

Como estamos diciendo, cada compañía puede tener sus reglas, pero incluso las que no exigen ciertos requisitos agradecerán un poco de orden y formalidad a la hora de presentar los documentos. Agrupar las facturas por diagnósticos ayuda a la hora de procesar y de tomar decisiones de cobertura.

El diagnóstico es una información muy relevante que debe figurar en la factura o en algún documento que la acompañe, ya que es lo que va a determinar si un deteminado acto médico está o no cubierto, ya que tanto las condiciones generales de la póliza como las particulares pueden establecer exclusiones a las coberturas.

Hay compañías que exigen que cada reclamo sea referido a un solo diagnóstico, agrupando las facturas que le correspondan bajo un formulario de reclamo. Es una buena práctica que también nos ayudará a nosotros a llevar un seguimiento de lo reclamado.


6.- Aportar las recetas para las medicinas.

Si el plan cubre medicinas, exigirá que las facturas vengan acompañadas de un documento del médico recetando esos medicamentos.

Muchas compañías son muy estrictas con este requisito y es importante aportarlo desde el principio para no retrasar o atascar el proceso. Cuando las medicinas se toman por periodos largos de tiempo, normalmente basta con aportar una sola receta que se puede reutilizar para varios reclamos, pero las compañías suelen darle una validez máxima, que suelen establecer en un año, tras la cual deberemos presentar una nueva receta.

7.- Aportar las órdenes para las pruebas diagnósticas.

Algo similar sucede con las pruebas diagnósticas, que siempre deben estar prescritas por un médico y por un motivo cubierto por la póliza. El presentar facturas de laboratorio o de diagnóstico por imagen sin acompañar los volantes de prescripción de un doctor es uno de los motivos más frecuentes de retraso de un reclamo porque la compañía para el proceso para demandar esa documentación.

8.- Verificar que se está acreditando el pago.

También parece una obviedad, pero los seguros internacionales se enfrentan a pagos realizados en todo el mundo, y no todos los recibos o facturas que entregan los médicos u hospitales dejan claro que el servicio está pagado.

Podemos aportar casi cualquier documento que nos ayude a acreditar el pago, como las boletas de tarjeta de crédito o los estados de cuenta de las mismas.

Ante la duda, mi consejo es aportarlos.

9.- Adjuntar documentación relevante.

No se trata de inundar a la compañía con documentos, sino de ayudarles a la hora de decidir qué está cubierto: informes médicos con detalles de un diagnóstico o de una cirugía, los ya mencionados volantes de prescripción de medicinas y pruebas diagnósticas, justificantes de pago, ... Otra vez, como en el punto anterior: ante la duda, aportarlos.

10- Remitir la documentación a tu asesor de seguros.

Este último punto, evidentemente no es un requisito de las compañías, pero sí es un punto que te ayudará a realizar todas las comprobaciones de los nueve puntos anteriores. Piensa que tu asesor de seguros se enfrenta a estas cosas todos los días y sabe qué compañía es más exigente con qué requisito y puede ayudarte en ese proceso y a hacer el seguimiento.

Tu asesor sabe qué plazos son los normales para cada compañía y sabe cuándo contactar con ellas si parece que se están tomando más tiempo del normal.


Seguro que este decálogo se puede ampliar o resumir, pero es una lista de verificación muy operativa. Espero que te resulte de utilidad. Para cualquier aclaración, sabes que puedes contactar conmigo.

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Comprar seguros

31/3/2015

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Hace unos meses se publicaron noticias y valoraciones sobre la noticia de una mujer canadiense embarazada que rompió aguas estando de vacaciones en Hawaii y cuya asistencia médica y la posterior a su bebé nacido antes de término, derivó en una factura de un millón de dólares americanos que su seguro de viaje no pagó, aparentemente por considerar el embarazo una condición preexistente (una condición médica que ya existía y que la persona conocía en el momento de contratar el seguro).

Esto me lleva a dos reflexiones:

Qué importante es contar con un buen seguro de viaje cuando viajas fuera de tu país.

Cuando viajamos a otro país no sabemos cómo funcionan los servicios de salud ni tenemos conocimiento de cuáles serán los costes del posible tratamiento.

Por experiencia profesional directa, puedo afirmar que uno puede llevarse tremendas sorpresas. Lo que le ha pasado a la mujer de la noticia es un extremo, pero no hace falta llegar a los cinco o seis ceros para que enfrentarnos al pago de los servicios recibidos pueda suponernos un grave problema.

Qué delicado resulta adquirir on line cierto tipo de productos.

Parece raro que lo diga yo, que empecé a vender seguros por internet  en el año 2000.

Y no es que no sea técnicamente posible hacerlo. De hecho los seguros son de los productos más fáciles de comercializar on line porque en la mayor parte de los casos no requieren de una entrega física para cerrar el proceso ya que basta con enviar un correo electrónico con ciertos documentos.

La barrera real es que el producto en sí no se puede ver ni experimentar, no es tangible, está definido por los propios términos y condiciones legales que prácticamente siempre pasamos por alto cuando compramos por internet.

Cuando compramos on line un libro, música, ropa, electrónica... recibimos un producto que podemos verificar o experimentar al recibirlo o incluso haber verificado o experimentado antes de comprarlo. Cuando compramos bienes digitales (música, libros, películas...), podemos validar si responden a lo que esperábamos al elegirlos. Pero cuando compramos seguros lo normal es que no podamos verificar el producto porque lo que estamos adquiriendo es la cobertura de un riesgo. Riesgo que, lógicamente, deseamos que no se materialice, y solo aquéllos a los que se les materialice el riesgo van a experimentar realmente el producto y van a averiguar qué es lo que realmente compraron.

La única opción real que tenemos para saber qué estamos comprando y lo que podemos esperar en  el caso de que el riesgo que queremos cubrir se materialice, es leer y analizar en profundidad las condiciones del seguro (páginas y páginas de textos legales), que pueden muchas veces resultarnos difíciles de entender y que, además, no nos dicen nada de la experiencia real ni de cómo la compañía aseguradora interpreta y aplica esos términos legales que definen el producto.

Por eso creo en la importancia de contar con la asistencia de un asesor profesional que ayude a entender lo que compramos, a saber si realmente el producto cubre el riesgo del que nos queremos proteger, nos pueda informar de las diferentes opciones con las que contamos y de la experiencia real de trabajar con una determinada aseguradora.

Si eres de los que se leen las condiciones del seguro antes de comprar para tener claro qué es lo que compras, qué riesgos estás cubriendo y qué está dentro y qué fuera de la cobertura, adelante, en internet tienes todas las opciones posibles. Si no lo haces y quieres asegurarte de que lo que compras es lo que buscas, pide ayuda a un profesional, cuéntale lo que necesitas y pregunta todas tus dudas. Como en casi todo.

Recuerda que los seguros se compran con el deseo de no tener que usarlos. Tener que hacerlo ya es señal de que algo ha salido mal, son tu sistema de seguridad. Elige un buen sistema.


PS.- Esta entrada, con algunas matizaciones, fue publicada en mi blog personal con el título Comprar seguros. 
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Cirugía profiláctica

24/3/2015

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Cirugía profiláctica cáncer
El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos define la Cirugía profiláctica en su Diccionario del Cáncer como:

Cirugía para extraer un órgano o una glándula que no muestra signos de cáncer, con la intención de prevenir que se presente cáncer en el órgano o glándula. A veces, las personas eligen la cirugía profiláctica porque saben que corren un riesgo alto de padecer de cáncer.
Hoy mismo la conocidísima Angelina Jolie escribe en el New York Times sobre su decisión de someterse a este tipo de cirugía, dando detalles de los motivos, sus implicaciones, su historial familiar y de lo complicado de tomar este tipo de decisiones.

La cirugía profiláctica ha estado tradicionalmente excluida de los seguros de salud internacionales, pero poco a poco se va abriendo paso en los Condicionados Generales de las pólizas denominada como "Cirugía de reducción de riesgo de cáncer" o "cirugía profiláctica". Nosotros ya contamos con planes de seguro que la han incorporado a sus coberturas a partir de 2015.


Esta es una novedad que demuestra que hay compañías de seguros que se adaptan a las demandas de sus clientes y a los avances de la medicina moderna.




Imagen de StanneredOriginals: User:Renesis, Silsor [CC BY-SA 2.5], via Wikimedia Commons
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